"Cuando alguien, viendo la hermosura de este mundo y acordándose de la verdadera, toma alas y, una vez alado, deseando emprender el vuelo y no pudiendo, dirige sus miradas hacia arriba como un pájaro y descuida las cosas de esta tierra, se le acusa de estar loco"

Platón
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domingo, 6 de octubre de 2013

Sábado 5 de octubre de 2013. Arcones.

Vuelo 57

Un día espectacular de otoño, con unas preciosas calles de nubes por toda la meseta y un aire limpísimo que proporcionaba una visibilidad impresionante. Desde el despegue se divisaba perfectamente la sierra de la Demanda. Pedraza, que está a unos 10 km del despegue, parecía estar a tiro de piedra. Nunca en los ocho años que llevo volando había encontrado un día con tan buena visibilidad en Arcones. Por poner alguna pega, el techo estaba bastante bajo, debía estar unos 300 ó 400 m por encima del despegue aunque confiamos en que aumentara según avanzara el día.





El despegue estaba invadido por parapentistas pues se celebraba la última manga de la liga centro. Como apenas había sitio, descargamos la alas y esperamos a que empezaran a despegar los parapentes y a que dejaran hueco para montar nosotros. Los parapentes fueron despegando y ganando altura con facilidad camino de Navafría, lo que presagiaba un buen día. Terminamos de montar cuando los primeros parapentes estaban de vuelta camino de Somosierra y pasaron con más altura que a la ida.

Decidimos que intentaríamos volar en grupo Pablo, el Procu, Juan y yo y que una vez en el aire decidiríamos a donde ir, probablemente a Navafría para luego tratar de llegar a Pedraza. Pablo despegó el primero. Yo estaba listo para despegar tras él pero decidí esperar alguna racha un poco más fuerte porque en ese momento el viento había bajado bastante de intensidad. Además las nubes dejaron en sombra toda la zona desde el despegue al aterrizaje provocando que Pablo se hundiera y acabara en la campa. El resto decidimos entonces esperar un ciclo mejor.




Pasado un buen rato la cosa pareció mejorar algo. Valín se preparó para despegar y yo hice otro tanto. Nada más despegar vi que Valín había cobrado bastante altura más o menos sobre La Hoya así que me fui hacia allí. La ladera no funcionaba apenas, iba rascando la ladera en un cero continuo con la esperanza de llegar a una zona soleada esperando encontrar allí una ascendencia. Nada más cruzar la linea de sombra el vario empezó a pitar y empecé a hacer ochos pues no podía hacer círculos al estar todavía muy cerca de la ladera. Tras pasar la altura de la cuerda la térmica mejoró y ya pude girarla normalmente, en ese momento apareció Antonio Letón bastante más bajo y empezó a girar la misma térmica. Desde arriba lo veía acercarse como un cohete y en poco tiempo me alcanzó y me sobrepasó. Está claro que la experiencia es un grado.

Tras alcanzar el techo, decidí tratar de llegar a Pedraza y tiré en linea recta hacia allí. Pronto me di cuenta de que que estaba yendo entre dos calles de nubes y que no iba a encontrar nada en esa dirección así que decidí volver a la cuerda a recuperar altura y volver a intentarlo esta vez bajo la calle de nubes. 

Volví a coger unos 2.400 m en la nube que había sobre la cuerda y enfilé otra vez por el valle hacia Pedraza. Tenía el viento de cara y avanzaba muy despacio pero al estar bajo una nube al menos no perdía altura. La siguiente nube  estaba más o menos sobre Cañicosa al otro lado de la N-110. Efectivamente al poco de cruzar la carretera empecé a girar una ascendencia pero la deriva me volvía a mandar hacia la montaña. Hice un par de intentos pero la deriva siempre me volvía a hacer cruzar la N-110 sobre Matamala. En ese momento además empecé a tener frío, todavía me creía que estábamos en verano, así que decidí poner rumbo a la campa, si encontraba algo de camino trataría de girarlo y continuar el vuelo y si no pues había tenido un buen vuelo y había disfrutado.

No encontré nada y acabé aterrizando sin problemas en la campa, 50 minutos de vuelo de los que disfruté mucho y en los que aprendí más aún, fue un gustazo volar por primera vez en un día con calles de nubes.



martes, 24 de septiembre de 2013

Sábado 14 de septiembre de 2013. Arcones

Vuelo 55

Este fin de semana se reanudó el campeonato de la comunidad de Madrid que se había suspendido en mayo en el segundo día cuando se metió la surada en Arcones.

Como también se celebraba ese día prueba del Open Tres Provincias de parapente y había mucha gente en el despegue de abajo, muy a mi pesar, las alas subimos al despegue de arriba que nunca me ha gustado (excepto para montar) y que a partir de este día me iba a gustar menos aún.

Decidieron como prueba un gol directo a Almazán (106 kms), como el día estaba claramente de oeste pensé que era una buena ocasión para intentar hacer la prueba pues con mi ala viento en cola no voy mal, otro cantar es cuando el viento se pone de cara que el ala cae como un ladrillo. Además era una ruta que conocía del año pasado lo que me daba un extra de confianza.

Al ver las largas carreras que se pegaban los machacas para despegar empecé a preocuparme un poco más, nunca he confiado mucho en mi carrera y además era consciente de que últimamente me estaba tirando muchas veces a la piscina.

Después de ver despegar a los figuras,  esperé un poco a que se prepararan el Procu y Pablo, pues quería volar con ellos, y me acerqué a la zona donde empieza a haber algo de pendiente (realmente poca pues arriba el despegue es tendidísimo) y esperé un buen rato a que llegase una racha bien orientada. Desde ese punto podía ver la manga del despegue inferior perfectamente encarada e indicando buen viento, mientras la manga de arriba variaba de dirección constantemente poniéndose a veces totalmente cruzada del oeste... y yo preguntándome que demonios hacía allí arriba. 

En cuanto entró la primera racha medianamente orientada decidí despegar, pero con más dudas que la canción de los Panchos. Comencé con un sprint digno de un caracol con reuma, a continuación para mejorar las cosas se me empezó a levantar el plano izquierdo, además llevaba tal ángulo de ataque que tenía la barra de control casi en la barbilla así que que mejor que agarrarme a la barra de control y seguir con mi trote cochinero hasta que, como no podía ser de otra forma, me pegué el barrigazo padre. Afortunadamente teniendo en cuenta la exagerada velocidad de 2 km/h que debía llevar aproximadamente, lo más grave que me pudo pasar fue haber tenido un ataque agudo de hipo, así que sin más daños que el orgullo herido revisamos los bordes de ataque por si las moscas y me bajé al despegue inferior para intentarlo de nuevo aconsejado por Fernando San Gregorio y ayudado por Juan y Carlos (muchas gracias a todos).




En el despegue inferior las condiciones eran tan buenas que con dos pasos estaba en el aire (aunque debería haber picado un poco más y corrido otro tanto). Una vez en el aire me di cuenta de que estaba cansadísimo, seguramente por el estrés del despegue abortado y del transporte del ala al despegue inferior, para colmo no conseguía cerrar el arnés pues tenía un lío la cuerda a la altura de los pies y además se me había roto el camelback y había perdido todo el agua. Con las maniobras para intentar cerrar el arnés perdí bastante altura así que decidí que no era mi día y enfilé a la campa. 

Sobre la cantera empecé a girar una térmica con la que recuperé la altura del despegue, una vez arriba volví a intentar deshacer el lió del cierre del arnés lo que me llevó un rato hasta que lo conseguí a costa de perder la altura que había ganado, así que de nuevo a la campa. Y otra vez volví a ganar altura sobre la cantera. Está vez ya con el arnés cerrado y con la altura recuperada me sentía mejor así que decidí intentar hacer el start que estaba en el morrete orientado a oeste que hay un poco antes del despegue de Somosierra.

Camino del start fui perdiendo altura y pensé que no llegaba, así que empecé a valorar el aterrizar en una campa que hay al pie de la ladera a la altura de Prádena. En ese momento vi un velero a media ladera en la zona del start ganado altura rápidamente y decidí acelerar para coger esa ascendencia. Llegué allí a media ladera y rápidamente recuperé la altura de la cuerda, igual que el velero. Aunque subí girando, en realidad era un ascendencia dinámica. Enseguida empecé a girar una verdadera térmica que dejé con 2.500m para enfilar al despegue de Somosierra.

Ya sobre el despegue de Somosierra encontré una muy buena térmica que tuve que abandonar a 3.000 m por las restricciones del TMA, una pena porque estaba subiendo a +3 y aquello seguía tirando. Decidí entonces enfilar directamente hacia Riaza, aunque Ako me había recomendado que me apoyara en la Cebollera, pensé que con esa altura podía avanzar mucho hacia Riaza y acortar distancia.

Yendo hacia Riaza escuché por la radio al Procu diciendo que estaba en la Cebollera, me extrañó porque había despegado mucho antes que yo, justo después de mi despegue fallido. También escuché a Juanito y a Armando que estaban por delante de mi, muy cerca, sobre Riaza, pero por más que los busqué no conseguí verlos en ningún momento.

Algo antes de Riaza, con 1.700 m empecé a girar una ascendencia que me llevó derivando sobre el pueblo hasta los 2.200 m. Entonces viré un poco a la izquierda siguiendo la N-110 para bordear la sierra de Ayllón por el norte. En esta transición encontré un -3 continuo que me dejó con 1.300m así que avisé por radio de que iba a aterrizar en una campa junto a la N-110 al norte de Riaza. Abrí el arnés y empecé a pensar la aproximación cuando entré de golpe en un +3 con el que en 10 giros me planté otra vez a 2.000 m

Volví a cerrar el arnés y enfilé entonces rumbo al gol, pero esta vez no no encontré ninguna térmica más. Hice un planeo de unos 10 km hasta Estebanvela, un pueblo al sur de Ayllón en el que aterricé sin problemas en una campa inmensa cuesta arriba.

Como en la campa no había cobertura me acerqué al pueblo donde me dieron un par de vasos de agua (estaba seco) y me dijeron que tenía que subir a la parte alta del pueblo para encontrar algo de cobertura. Hablé con el Procu que me dijo que había aterrizado en Riaza y que le recogía Ana y después vendrían a por mi.


Aterrizado en Estebanvela
Me volví a la campa a desmontar y a esperar la recogida muy contento, pues el día que había empezado fatal había acabado como nunca hubiera imaginado. Fue un vuelo que me encantó, sin sobresaltos, pero teniendo que currar en las térmicas. Un día en el que aprendí un montón.

Al final ocurrió algo que me dejó un poco de mal sabor de boca, estaba desmontando junto a un camino cuando vi que a lo lejos se acercaba un todo-terreno con dos alas encima, cuando estaban cerca levanté la mano para saludar y el coche pasó tal cual venía, respondieron a mi saludo levantando la mano pero siguieron tal cual. No llevo mucho en este deporte y solo he hecho tres vuelos de cross pero la verdad es que me extrañó mucho que no pararan y preguntaran aunque solo fuera por seguridad ( ¿estas bien  ¿Tienes recogida? ¿necesitas algo? ) o por educación ( ¿como ha ido el vuelo? ¿Quieres un poco de agua?) desde luego es algo que tengo claro que yo habría hecho en esa situación.

Finalmente llegaron a gol Ako, Blay padre e hijo, Mc Guiver, Carlos Crespo y Armando. Y a mi me quedo el gustillo de ser el mejor del día entre las alas con pincho y de quedar por delante de las calvas de Eneko y Marcos Sebares :-)

Me alegré un montón también con los vuelos de Procu, de Xavi (que llego hasta Recuerda) y sobre todo con el primer cross de Sandra que aterrizó en Riaza.


Clasificación 14 septiembre









Animación 3D del vuelo
Doarama
doarama.com


viernes, 16 de agosto de 2013

Miércoles 14 de agosto de 2013. Arcones

Vuelo 51.

Un buen día de vuelo. Fuimos Rafa, Carni y yo y allí nos encontramos con Sandra, Luis, el Coci, Alfredo, David y su hijo.

Típico día de termoladera, en el que al principio costaba un poco subir y había que buscar más las térmicas y poco a poco fue funcionando la ladera. 




Un vuelo muy disfrutón con la compañía de bastantes buitres y alas. Estuve casi todo el tiempo entre Navafría y el despegue. Hora y media de vuelo que me supo a gloria.

En el aterrizaje me encontré con Jesús Villa, al que hacía un montón que no veía, y me alegre un montón de verle bastante recuperado.

viernes, 26 de julio de 2013

Sábado 20 de Julio de 2013. Pedro Bernardo

Vuelo 49

Aprovechando la celebración del Campeonato de España me acerqué a Pedro bernardo para disfrutar del ambiente e intentar darme un vuelete. Aunque el nacional tenía la sede en Piedrahita la primera manga se iba a celebrar en Pedro Bernardo debido al viento del sur.



Cuando llegué al despegue este estaba ya abarrotado de alas, nunca había visto tantas alas en Peter. Poco después de terminar de saludar a la gente empezaron el briefing, en el que explicaron la prueba con balizas en el punto geodésico, Ávila y gol en Piedrahita. Me había hecho a la idea de intentar hacer la prueba que pusieran, pero al ver que era por la parte de atrás y al no tener recogida decidí disfrutar del ambiente y de los despegues y hacer luego un vuelo local.


Despegues de la 1ª manga del Nacional

Aproveché para sacar algunas fotos y hacer vídeos de los despegues y después, cuando todo el mundo estaba ya en el aire, empecé a montar junto con Carlos Lucas, Álvaro, Lobo y Piris.

Cuando estábamos montando, apareció Mc Guiver para hacer su segundo refly del día.

Tuve que esperar un buen rato a una racha bien encarada pues el día estaba térmico y cruzado. Hice un despegue malo, otra vez me faltaron algunos pasos más de carrera. No tardé en ganar altura y me puse unos trescientos metros por encima del despegue. Así estuve un buen rato por la zona del despegue y la cuerda pero sin ganar muchos más metros. Decidí salirme entonces hacia el pueblo esperando encontrar algo por allí pero sólo encontré una fuerte descendencia que me llevo directamente al aterrizaje. 

Allí nos encontramos al final todos los que habíamos despegado tarde excepto Piris que si que se pegó un buen vuelo, al poco aterrizó incluso Mc Gyver que acabó bromeando sobre reclamar un récord de Europa por haber despegado tres veces en una prueba FAI.

Aunque el vuelo no fue nada del otro mundo sirvió para quitarme el mono de vuelo en este año en el que estoy volando poquísimo, un buen día la fin y al cabo con un gran ambiente de competición y la compañía de muy buena gente como siempre en el mundo del vuelo.

martes, 28 de mayo de 2013

Sábado 25 de mayo de 2013. Arcones. II Open de la Comunidad de Madrid

Vuelo 48

Este fin de semana se iba a celebrar - si el tiempo y la autoridad lo permitían - el II Open de la Comunidad de Madrid.

Decidí apuntarme recordando los fantásticos vuelos que hice el año pasado en la primera edición de esta prueba en la que además quedé segundo en mi categoría, lo que tampoco tiene demasiado mérito pues debíamos ser seis o siete pilotos en la clase sport.

Quedé con José Luis -Procu - y salimos con tiempo para poder inscribirnos con calma, descargar las balizas de la prueba y demás burocracias de la competición. Llegamos al despegue los primeros lo que nos permitió coger un buen sitio para montar en la parte de arriba, resguardados por los árboles y mi coche, lo que agradecimos bastante pues hacía bastante frío. Poco a poco fue llegando la gente hasta juntarnos unos 20 ó 25 pilotos.


Pusieron un prueba de 84kms.  La primera mitad con apoyo de ladera y la segunda por el valle.Despegue de Arcones, apeadero de Somosierra, La Salceda, Castroserna de Arriba, Pedraza y gol en Arcones.

Decidiendo la prueba
Me quedé de los últimos para despegar. Aunque las condiciones para despegar eran muy buenas no hice un buen despegue, pasé demasiado cerca del suelo, me confié demasiado y me faltaron unos cuantos pasos más en la carrera, además tampoco ayudó la poca pendiente del despegue de arriba.

Nada más despegar enfilé hacia la primera baliza confiado en el funcionamiento de la ladera, pero no gané casi altura. A unos dos kilómetros del despegue ya estaba por debajo de la cuerda así que decidí volverme a intentar ganar altura en las rocas, además en ese momento empecé a ver a los máquinas que volvían de hacer la primera baliza bastante bajos, a media ladera, eso si no parecía preocuparles pues iban a toda pastilla.

Briefing
Sobre las rocas cogí unos 2300 m y volví a intentarlo pero enseguida perdí toda la altura ganada. la verdad es que la ladera no funcionaba bien - o yo no sabía aprovecharla- y aunque había térmicas, estas estaban bastante rotas por el viento que además se ponía bastante fuerte según se ganaba altura lo que me quitó confianza y decidí olvidarme de la prueba y volar por la zona del despegue. Estuve volando una hora y media y acabé bastante molido, noté que era el primer vuelo largo del año. 

Al final solo pudo completar la prueba Mc Guiver y en la clase sport Manuel Gómez de Pablos, con un ala de escuela, llegó casi a la primera baliza aunque no pudo hacerla y aterrizó en Casla tratando de volver al aterrizaje de Arcones.

Al día siguiente se tuvo que suspender la prueba al entrar viento de sur y haber riesgo de tormentas. Se decidió continuar el campeonato el siguiente fin de semana, siempre y cuando el tiempo y la autoridad lo permitan.

martes, 21 de agosto de 2012

Viernes 17 de agosto de 2012. Arangoiti

Vuelo 45

Un  año después, de vuelta en Arangoiti, esta vez me vine con Alberto.

Patxiku y Alberto en la Foz de Arbayún
Salimos de casa de Alberto el jueves por la tarde con intención de volar el viernes y el sábado y volvernos el domingo. Después de un buen viaje llegamos a Monreal cuando Patxiku estaba acabando de dar los últimos vuelos del día con un alumno, así que fuimos a su casa a dejar los equipajes y saludar a Edurne y después nos fuimos a cenar. A la vuelta volvimos a cenar (nos adaptamos rápido a la tierra) con Patxiku y dos alumnos suyos y estuvimos de tertulia hasta las dos de la mañana.

A la mañana siguiente y después de un buen desayuno nos fuimos hacia Arangoiti. Paramos en el Iru Bide por si hubiera alguien más para subir al despegue pero no encontramos a nadie así que nos subimos solos. De camino al despegue nos acercamos los hangares para que Alberto conociera el aterrizaje y luego hicimos otra parada en Bartolo y una última en el mirador de Arbayun para hacer una fotos.

El día estaba de sur y en el despegue de abajo la cosa estaba un poco fuerte, pero arriba en las antenas encontramos un buen viento aunque en algunas rachas térmicas se ponía bastante pasado. Nos lo tomamos con calma y primero nos  comimos unos bocatas (hay que ver el hambre que se pasa en Navarra) y luego montamos sin prisas.



En la rampa del despegue sur
Hacia las cuatro me decidí a despegar ayudado en los cables por Patxiku que como siempre me dio unos buenos consejos. Nada más despegar empecé a subir muy rápido sin necesidad de girar, gané unos doscientos metros sin hacer un solo giro.

Después me fui por la ladera hacia el pantano pero empecé a perder altura así que volví hacia las antenas donde empecé a girar una térmica que volvió a ponerme por encima del despegue. Entonces me pareció ver el ala de Alberto patas arriba en el despegue, por radio me confirmaron que se había volteado pero afortunadamente sin consecuencias graves, excepto un desgarrón en la vela en la zona de un borde de ataque y un corte en la mano de Patxiku al sujetar los cables.

Decidí entonces llegar al castillo de Javier pero tenía el viento de cara y avanzaba muy poco así que al poco rato desistí y me fui hacia la foz de Lumbier. Sobre la foz empecé a girar otra térmica rodeado de buitres que me llevó derivando sobre el pueblo, fue una autentica gozada girar con tantos buitres tan cerca. Con la altura extra que había ganado enfilé hacia la nave de Acciona donde Patxiku me había dicho que solía haber una térmica, pero no encontré nada y me di la vuelta hacia el aterrizaje. De la nave de Acciona al aterrizaje solo encontré descendencias.

En el aterrizaje el viento estaba de sureste, decidí aterrizar junto a a una pila de pacas de paja para tener sombra al desmontar, pero tuve una indecisión final sobre aterrizar antes o después del camino que, junto con que me sorprendió la intensidad del viento que hizo que no planease junto al suelo, hizo que acabase con un barrigazo.

Bañito en la Foz de Arbayún
Mientras desmontaba Patxiku y Alberto bajaron a buscarme y nos fuimos a tomar unas cervecitas al Iru Bide y después fuimos al río donde se bañaron Patxiku y Alberto ya que yo tengo alergia al agua. Algo más tarde fuimos a que se bañaran en la foz de Arbayun en un sitio tan bonito que hizo que hasta me plantease el bañarme también aunque al final no lo hice. Un buen remate para un bonito día de vuelo, con la única salvedad del revolcón de Alberto que le impidió volar.



jueves, 26 de julio de 2012

Sábado 21 de julio de 2012. Arcones

Vuelo 44

Este día los pocos que no estaban en el nacional de Áger estarían en Piedrahita, pero como yo solo tenía el sábado para volar, prefería ir a Arcones pues está más cerca. Decidí ir tarde pensando en hacer un vuelo de ladera agradable o un vuelo de restitución.

Llegué a Arcones sobre las tres y me fui a comerme el bocata a la campa, en la que estaba recogiendo un piloto de ala delta al que no conocía, también aterrizó un parapente biplaza pero no se veía a nadie en el despegue. Como no me gusta despegar solo, me fui al bar a tomarme un café y a hacer tiempo para ver si aparecía alguien más para hacer un vuelo de tarde.



Al rato apareció Enrico que me dijo que había quedado con Valín a las 4:30 para subir al despegue. Nos fuimos a la campa a esperarle y al poco aparecieron Alfredo,Átomo y Alfred, un piloto alemán al que no conocía. Átomo, Enrico, Alfredo y Valín se subieron al despegue y yo me quedé con Alfred a esperar a Javi para subirnos juntos. No tardó en aparecer con su mujer e hijo y nos subimos al despegue conducidos a la perfección por las expertas manos de su hijo Luis ¡que tiene 5 años!

El despegue había un viento bien encarado aunque a veces algo fuerte lo que hacía un poco incomodo el montar. No tardaron en despegar Valín, Enrico, y Átomo y se fueron hacia Navafría ganando altura fácilmente.

Yo tuve que esperar un poco a que bajase la racha y después despegué sin problemas. La ladera en ese momento funcionaba pero tampoco se ganaba mucha altura, de hecho hubo un momento que me quedé por debajo de la cuerda y tuve que rascar un rato para recuperar altura. Después me fui hacia Navafría ganando altura poco a poco, en ese momento aumentó la fuerza del viento, al llegar a La Muela de Navafría vi a Valín y otra ala girando bastante altos pero muy metidos a sotavento, pensé en acercarme para girar esa térmica pero luego lo descarte porque con el viento en cara me quedaba pinchado y no me apetecía que me pasase a sotavento.

A la hora y diez de vuelo me acerqué a la campa y allí giré algo, luego me fui sobre el pueblo y el hangar de Manolo para volver a la campa a aterrizar. Hice una buena aproximación y clavé el aterrizaje lo que me valió la efusiva felicitación de Valín, ¡que tipo tan grande!.



martes, 26 de junio de 2012

Sábado 23 de junio de 2012. Arcones

Vuelo 41

Va a ser difícil que me olvide de este fin de semana y especialmente del vuelo que hice el sábado. Fue el fin de semana de mi primer vuelo de cross, mi primera competición (en Pedro Bernardo no llegué a volar en competición) e incluso la primera vez que conseguí volar dos días seguidos en Arcones.

Este fin de semana se celebraba en Arcones el campeonato de la Comunidad de Madrid, y como pude reservar los dos días para dedicarlos al vuelo, decidí inscribirme. La verdad es que estaba bastante motivado para intentar hacer mi primer vuelo de cross.

Quedé con Pablo en el local y allí nos encontramos con el Procu. Cargamos nuestras alas y la de Juan que iría el domingo. En Arcones habíamos quedado también con Álvaro que iría en su coche.

Al llegar a Arcones fuimos a La Cerca a inscribirnos y descargar las balizas, mientras, íbamos saludando a la gente que fue llegando poco a poco. Después nos repartimos en los coches y nos subimos al despegue. En mi coche subimos Pablo, Carlos y su hermana Laura que se bajo mi coche los dos días y nos hizo las recogidas y yo. Un millón de gracias Laura.

Como había bastantes parapentes y un buen viento nos subimos a la parte alta, otra novedad más para este fin de semana pues nunca había despegado desde arriba, una zona en la que se monta de forma mucho más cómoda que abajo pero que para mi gusto es demasiado plana para el despegue.

Mientras montábamos decidieron la prueba. Una primera baliza en Morcuera (60km) y gol en Almazan (113 km). Nada más ver la prueba pensé que era imposible llegar tan lejos y hablando con Álvaro decidimos ir poco a poco e intentar al menos llegar a Somosierra. Mientras comentaba la prueba con Álvaro, Ako se acerco a animarnos y aproveché para preguntarle por donde pasar la Sierra de Ayllon pues me parecía el obstáculo más importante de la ruta (aunque en realidad tampoco confiaba en llegar allí) nos dijo que la bordeáramos por el lado de Riaza y que no nos fuéramos hasta el pico del Lobo.




Me sorprendió lo rápido que despegué. Tras ver despegar a los buenos, Blay, Ako, Tximo y compañía, me puse el arnés y despegué rápidamente algo que no suelo hacer normalmente. Me fui hacia las Berrocosas para tratar de ganar altura allí, un poco más adelante comencé a girar la primera térmica que me llevó derivando otra vez sobre el despegue con 2.500 m y decidí tirar hacia Somosierra pues podía entrar en el segundo start que estaba puesto a las 15:30 a unos 4km. Este tramo entre Arcones y Somosierra fue el que más me costó psicológicamente, iba mirando continuamente por el rabillo del ojo el aterrizaje de Arcones y cada vez me iba tensionando más según me alejaba de él. No me relajé hasta que vi a tiro la campa oficial de Somosierra. Poco antes de llegar al despegue de Somosierra giré otra térmica que me dejó cerca de este con 2.600 m y en ese momento decidí abrirme al valle. Aunque podía cruzar el puerto y apoyarme en La Cebollera, no me gustaba el panorama del bosque que hay entre La Pinilla y Riaza así que decidí que el siguiente objetivo sería el aeródromo de Santo Tomé. El viento en altura estaba de suroeste lo que ayudaba pues derivaba las térmicas en el sentido de la prueba.


Pasé el aeródromo sin problemas y me puse como nuevo objetivo una campa inmensa que hay a la altura de Cerezo de Arriba pero al otro lado de la NI, llegué a esa campa sobrado, con 2.000 m y nada más pasarla recuperé los 2.500 m en seis giros. Entonces enfilé directamente a Riaza. Poco antes de llegar, con 1800 m empecé a girar otra térmica que derivando me dejó al otro lado del pueblo, pasado el río, con 2.600 m otra vez.  Mientras giraba está térmica vi un ala aterrizada en Riaza, me pareció el ala de Carlos,lo que me confirmó él mismo por radio y además me dijo que ¡Ako estaba también en el suelo cerca de él!. No me lo podía creer... y yo seguía en el aire.


Nada más bordear la sierra de Ayllón el paisaje cambia y los aterrizajes empiezan a ser infinitos. Esto me dio más confianza y empecé a volar más relajado y más rápido, ahora tiraba un poco más de la barra y estaba más pendiente de seguir la ruta que me indicaba el gps y no tanto de ir de campa en campa. En esta transición de unos 13 km llegué al pueblo de Francos con 1.300 m. Ya había elegido una campa para aterrizar y me disponía a abrir el arnés para iniciar la aproximación cuando empezó a pitar el vario. Con está térmica gané otros 1.300 m y avance 6km por la deriva.


La siguiente transición de unos 11 km me llevó directamente a la baliza de Morcuera. ¡Tenía que pellizcarme para comprobar que estaba despierto! A Morcuera llegué con 1.700 m para encontrar otra ascendencia que me subió a 2.400 m . Lo más alucinante es que en este punto en que la ruta viraba al este, el viento había rolado bastante al oeste. Parecía como si alguien estuviera poniéndome todo a huevo ¡Ahora las derivas me acercaban directamente al gol! Nada más hacer la baliza el gps dejó de indicarme el rumbo y perdí un buen rato hasta encontrar la baliza de gol para hacer un go to. Afortunadamente esto pude hacerlo mientras giraba una ascendencia que me derivaba en la dirección correcta por el cambio de dirección de viento.


Desde aquí el vuelo fue casi un planeo directo al punto en que aterricé, entre Aguliera y Berlanga de Duero, excepto unos cuantos giros intermedios en los que recuperé 300m. Hice una buena aproximación pero en el último momento me pudo el estrés de la toma fuera de campo conocido y el cansancio y acabé con un barrigazo, eso si, más feliz que un niño con zapatos nuevos.


Tras acercar el ala al camino me quité el arnés y bebí un poco, llamé a Carlos y a Pablo para darles mi posición y me puse a comer una manzana muy despacio, saboreando cada bocado mientras repasaba todo el vuelo. Después me vinieron a la memoria las primeras carreras del cursillo, la carga del ala a cuestas por la pendiente de escuela, los primeros planeos... y me puse a llamar a Jesús Villa, mi instructor,  para contarle mi primer cross. Sabía que le haría ilusión pues está pasando una mala racha, pero la verdad es que me dio la impresión de que se alegró tanto o más que yo. Esto es algo que me encanta de las pocas personas que practicamos este deporte, todo el mundo me felicitó y se alegró con mi vuelo tanto o más que yo. 


También aproveché la espera para mandar mi posición por email a Pablo de la Torriente, que fue el que me metió el veneno del vuelo en el cuerpo, allá por el 93, dándome una par de vuelos en tándem. Doce años después empecé el cursillo.


Cuando llegaron Pablo y Carlos a recogerme (mil gracias de nuevo) y después de los consiguientes cabronazo...  pero tu que te has creido... mira que hacernos venir hasta aquí... y demás, vino la sorpresa del día cuando me dijeron que con ese vuelo seguramente estaría en cabeza de la clase sport y probablemente bastante arriba en la general, yo no me lo creía y les decía que no, que si yo había llegado allí seguro que había un huevo de gente en el gol. También me enteré de que Pablo había llegado hasta Ayllón, (otro gran vuelo) y que Álvaro había aterrizado en las faldas de la Cebollera (su primer cross también) y que el Procu se encargaba de su interesante recogida


Al final llegaron a gol Blay, Tximo, Puñet y Enrico, y yo quedé ¡¡sexto en la general y primero en la clase sport!! 


Esa noche, tumbado en el saco de dormir en las ranas y contemplando el espectacular cielo estrellado de Arcones, tardé mucho en conciliar el sueño y muchas veces desperté pensando que no había pasado nada en realidad, que solo había sido un agradable sueño.



lunes, 18 de junio de 2012

Sábado 16 de junio de 2012. Pedro Bernardo

Vuelo 40

Otro día de mucho ambiente en Pedro Bernardo con unas veinticinco alas en el despegue. El día parecía que sería bueno aunque según terminábamos de montar empezó a entrar bastante viento. Habían decidido poner una prueba -el torneo "puspin" de oro :-) - con start en el campo de fútbol, primera baliza en el punto geodésico, 2ª en Higuera de las Dueñas, 3ª en Almendral de la Cañada y gol en La Iglesuela, en total 59,3km.

Aunque había metido la prueba en el vario, poco antes de despegar y en vista de que cada vez había más viento la borré pues sabía que no sería capaz de hacerla, especialmente por último tramo viento en cara., y decidí que intentaría llegar a La Iglesuela directamente si ganaba algo de altura.



Despegué detrás de Álvaro sin problemas y ayudado por Pablo que decidió no volar pues preveía un vuelo turbulento e incomodo tal como estaba el viento en el despegue, y la verdad es que acertó. Estuve un poco por la zona del despegue que estaba muy turbulenta, decidí salir al valle para ver si allí encontraba algo que me diera altura para enfilar a La Iglesuela, pero en cuanto llegué a la carretera lo único que encontré fueron descendencias de hasta -4m/s que me llevaron directamente a la campa.

El aterrizaje estaba movidito, con unos 20 ó 25km/h de viento de oeste muy caliente y bastantes pompas que se iban desprendiendo por toda la aproximación. Aunque tenía previsto aterrizar en la campa oficial, en el último momento y en vista de los menéos decidí aterrizar en la capa de al lado que es algo mayor. Al final aterricé sin problemas y me acerqué a desmontar junto a sombra del único árbol que había por allí cerca.

Cuando desmontaba aterrizaron Jose Terrón y un par de pilotos portugueses con los que estuvimos caharlando hasta que llegó Pablo con mi coche. Después esperé a que aterrizara Álvaro, que al final estuvo unas dos horas y media en el aire, y nos volvimos a Madrid


martes, 8 de mayo de 2012

28 de abril a 1 de mayo de 2012. I Open de Pedro Bernardo

Vuelo 38

Asi amanecía todos lo días
en Pedro Brnardo
Tenía mucha ilusión por el I Open de Ala Delta de Pedro Bernardo que ademas iba a suponer mi primera participación en una competición y también la posibilidad de volar por primera vez durante cuatro días seguidos.

Sin embargo los hados no estuvieron por la labor y tuvimos un tiempo de perros, todos lo días amanecía cubierto y lloviendo, durante el día solía abrirse algún claro que algunos intrépidos aprovecharon para pegarse algún vuelo entre granizada y granizada.

Con estas condiciones solo pudo celebrarse una manga válida (y más bien por aquello de entregar los premios), y yo solamente pude volar un día a última hora cuando el tiempo nos dio un pequeño respiro que aprovechamos prácticamente todos.

Aunque en cuanto a vuelos la cosa fue un desastre, de todas formas disfruté mucho con el buen ambiente que hubo todo el tiempo, vinieron pilotos de toda españa y muchos portugueses, aquello parecía más bien un nacional. Aprendí un montón charlando con la gente y conocí a un montón de buena gente.

La organización estuvo muy bien (salvo algún pequeño detalle) a pesar de ser la primera competición que organizaban. Espero que el año que viene se animen y organicen la segunda edición y que pueda asistir.


Mi único vuelo en los cuatro días


Despegues del domingo 29

lunes, 2 de abril de 2012

Sábado 31 de marzo de 2012. La Muela de Alarilla

Vuelos 36 y 37

Un día calcado al sábado anterior, con condiciones muy flojas excepto a ultimísima hora.

Fui con Pabo, Ana y las niñas. Igual que el último día, en la Muela solo había algunos parapentistas, casi todo támdems y cursillistas y otra vez apenas teníamos 10 o 15 km/h de viento. 

Resignados a hacer un vuelo de descenso nos pusimos a montar. Tras tomarnos los bocatas de rigor y después de un curioso incidente (del que no daré más detalles je,je) en el que se vieron involucrados un simpático perro y la flamante Discus de Pablo, decidimos despegar.

Iba a ser el primer vuelo de Pablo tras su rotura de brazo, así que le ayudé en los cables en el despegue para que pudiese tantear que tal le respondía el brazo. Despegó sin problemas y se puso a rascar la ladera aunque no tardó en empezar  a hundirse como ya preveíamos.

Cuando estaba preparándome para despegar, Almudena me contó que Pablo había conseguido remontar en una térmica y que había ganado mucha altura, justo en ese momento le oí por la radio contar que estaba volando junto a un buitre, me alegré por él pues parecía que su brazo iba bien y por mi pues parecía que el vuelo podría ser mejor que lo esperado. Cuando yo despegué el ciclo había bajado mucho y aunque traté de rascar la ladera aquello no funcionaba y me fui directamente a la campa, Pablo también perdió toda su altura y aterrizamos a la vez.



Cuando estábamos desmontando aparecieron Javi y Rafa, que venían de probar en unas campas la nueva Discus de Rafa y que se subían al despegue para hacer un vuelo desde arriba. Poco después  apareció Antonio Letón.

Volvimos a subir al despegue pensando en darnos otro vuelo si las condiciones mejoraban. La tarde siguió muy floja igual que todo el día y yo ya me había hecho a la idea de no volar, aunque al final Pablo y Antonio me convencieron para que montara otra vez. Esta vez despegué yo primero y justo detrás de mi despegó Antonio. Conseguí mantener la altura durante algunas pasadas pero ahora había más tráfico de parapetes lo que complicaba más la situación. Al poco rato Antonio y yo estábamos en la campas aterrizados.

Pablo tardó más en despegar debido al tráfico y a que cuando estaba en la rampa desapareció el viento. Poco después volvió el viento y despegó en lo que sería el ciclo bueno, pues consiguió mantenerse junto con unos cuantos parapentes durante una hora en vuelo, prácticamente hasta que se puso el sol. Esto es algo que ya me ha pasado varias veces en La Muela, en días flojos, a última hora se monta una termo ladera disfrutona y yo lo veo desde la campa.







miércoles, 28 de marzo de 2012

Sábado 25 de marzo de 2012. La Muela de Alarilla

Vuelo 35

A principios de semana me llamó Iñigo y me dijo que iba a pasar en Madrid el fin de semana y que podía acompañarme a volar y hacerme la recogida, le pregunté que si le gustaría pegarse un vuelete si le conseguía un ala y aceptó encantado. Entonces hablé con Juan para pedirle prestada su ala (mi antigua Synairgie Jean's) pues ese fin de semana estaría fuera y accedió generosamente.

El sábado habíamos quedado en casa para pasara a recoger el arnés de Iñigo en el guardamuebles donde tiene sus cosas, pero como esa noche fue el cambio de horario y se le olvidó cambiar el reloj, acabamos yendo diréctamente al local para ganar tiempo. Allí finalmente Iñigo decidió que no iba a volar así que montamos mi ala en la baca y salimos hacia La Muela.

El día estaba muy flojo y ya me había hecho a la idea de hacer un vuelo de descenso.  En la Muela había unos pocos parapentes, sobre todo de una empresa que se estaba dedicando a dar vuelos de tándem, y apenas se sujetaban en la ladera.

Mientras montaba Iñigo se dedicó ha hacerme fotos con mi nueva cámara. Monté rápido y me fui a la rampa a despegar. Apenas había aire y esperé un rato a que llegase un racha decente. Con la primera racha despegué y di unas cuantas pasadas rascando bastante en la ladera para tratar de no hundirme aunque poco a poco iba perdiendo altura. Cuando ya me había resignado a irme a la campa el vario empezó a pitar cerca de la fuga del lado sureste y empece a girar una térmica débil con la que gané 73 metros sobre el despegue. Con esa altura aguante unos diez minutos más hasta que el viento amainó y acabe en el aterrizaje. 

Un corto pero agradable vuelo con la alegría añadida de volver a ver a Iñigo en una zona de vuelo y con ganas de empezar a volar de nuevo.







lunes, 17 de octubre de 2011

Domingo 16 de octubre de 2011. Arcones

Vuelo 32

Fotografía: Israel Andradas
Edición: Pablo Vicens
Otra vez decidimos ir a Arcones, después de las fantásticas condiciones que disfrutamos el miércoles y teniendo en cuenta que la predicción para el domingo era mejor aún, teníamos la esperanza de tener un gran día de vuelo.
En Arcones nos repartimos en los coches y Pablo, Nilo (un amigo de Pablo que se bajaría el coche) y yo subimos con Luismi y Antonio Letón.
En el despegue había más alas, algún que otro parapente y una ligera brisa algo cruzada de la derecha pero de vez en cuando entraban rachas bien orientadas. Mientras montábamos aparecieron Alberto, David y Luis y un poco después llegó Álvaro. Cuando estaba preparándome para despegar el vario empezó a pitar con un pitido continuo, así que le cambié las pilas (no lo había hecho desde que lo compré hace cinco años) por unas nuevas que me dejó Alberto.
Fotografía: Israel Andradas
Edición: Pablo Vicens
Me preparé para despegar detrás de Pablo pues la idea era seguirlo para ver si conseguíamos hacer un cross juntos, aunque la cosa no empezó bien pues se le estropeo el micro de la radio y solo podía oír. Pablo tuvo que esperar un buen rato a que entrase una buena racha pues el viento había bajado bastante. En cuanto despegó yo le seguí rápidamente, pero al minuto de vuelo el vario volvió a fallarme, después de varios intentos por resucitarlo decidí apagarlo y volar a sentimiento, pero me fue imposible ganar altura y acabé en la campa rápidamente.



Hice un buen aterrizaje y me encontré en la campa con Luismi que también se había hundido e Israel que acababa de llegar de Galicia y nos obsequió con una fantástica empanada gallega.
Al final el día no fue tan bueno como el miércoles anterior aunque si permitió que algunos se pegaran unos buenos vuelos.

Time lapse hecho con las fotos que me hizo Israel mientras aterrizaba


sábado, 15 de octubre de 2011

Miércoles 12 de octubre de 2011. Arcones

Vuelo 31

Como la predicción era de vientos de componente norte decidimos ir a Arcones aunque también habíamos barajado la posibilidad de ir a Pedro Bernardo. Quedé con Pablo y José Luis en el local a las 10:30 y a las 12:30 más o menos llegábamos a Arcones.
En el aire ya se veían bastantes parapentes. Fuimos a la campa, en la que había muchos coches, y recogimos a Julio y nos subimos al despegue.
En el despegue había bastante gente, tanto parapentes como alas, y una brisa suave bien encarada. El día estaba espectacular con una visibilidad increíble y una temperatura fantástica. Después de saludar al personal montar el ala y comerme el bocata despegué. Fui de las primeras alas en despegar. Me fui hacia la derecha y tras rascar un poco en la ladera que no funcionaba enfilé hacia el valle metiéndome en una descendencia que me hizo perder bastante altura, ya estaba pensando en aterrizar, aunque me quedaba la esperanza de trincar en la térmica de la cantera. Poco antes de llegar a la cantera el vario empezó a pitar y me puse a girar, al principio un cero que poco a poco fue subiendo hasta un máximo de +3.



Abandoné la térmica, que me había llevado derivando hasta la cuerda, con 2050m y decidí volver hacia el despegue en el que vi algunas alas y parapentes girando un poco a sotavento y ganando altura, pero de camino me volví a comer una fuerte descendencia que esta vez me obligó a llegar a la campa.
En la campa el viento estaba de noroeste y hice la aproximación para este viento, cuando iba a meterme hacia el planeo final noté que me gritaban desde la campa y me hacían gestos como de que me apartara, en ese momento vi como se me acercaba un remolino por el camino a la vez que rolaba el viento y se ponía de norte, así que me fui hacia el extremo sur de la campa para entrar hacia el norte y acabé haciendo un buen aterrizaje.
Tras desmontar esperé a que subiese alguien al despegue para ir a recoger el coche, mientras por la radio oía el vuelazo que se estaba pegando la gente, Carlos estaba llegando a La Pinilla, otros por Pedraza... en fin que me iban poniendo los dientes largos.
Tras bajar el coche me encontré en la campa a los dos Albertos y después me acerqué al bar a por unas cervezas, llegué de nuevo a la campa justo en el momento en que aterrizaba Pablo tras pegarse un vuelo de tres horas, hubo un momento en el planeo final en el que el ala empezó a girársele y todos pensamos que acabaría haciendo el compás pero consiguió corregir y hacer un aterrizaje perfecto ganándose una cervecita de premio.
Fue un gran día por el ambiente y porque conseguí remontar cuando pensaba que aterrizaría y por el aterrizaje, aunque me quedó un pequeño mal sabor de boca por no haber aguantado más, pues fue el día perfecto para haber aprendido mucho girando térmica y para haber intentado algún pequeño vuelo de cross.




domingo, 11 de septiembre de 2011

Viernes 9 de septiembre de 2011. Pedro Bernardo

Vuelo 30

Nuestro segundo vuelo en Pedro Bernardo en una semana. Llegamos al despegue Álvaro y yo un poco tarde y ya estaba listo para despegar casi todo el mundo, había otra vez bastantes alas (calculo que unas 15) y muy buen ambiente. Después de los saludos de rigor nos pusimos a montar a la vez que comenzaba a despegar el personal. Al poco solo quedábamos en el despegue José Luis, Álvaro y yo, los que habían despegado fueron ganando bastante altura mientras derivaban hacia el este.
Después de ayudar a despegar a Álvaro me quede el último en el despegue y tuve que esperar un buen rato  pues la manga no paraba de girar a derecha e izquierda. En la primera racha bien encarada que entró despegué y me fui hacia el pueblo sobre el que me empezó a pitar el vario, en ese momento volvió a aparecer Pablo, que ya llevaba un buen trato en el aire, sobre el despegue.



Poco a poco fui ganando altura en esa térmica que parecía tener varios núcleos pues se subía en dos o tres puntos entre el pueblo y el despegue. La parte baja estaba bastante movida pero a medida que se ganaba altura mejoró la cosa. Estuve girando por allí la mayor parte del vuelo en la misma térmica que Pablo y por encima de él, alcanzando una altura máxima de 1778 m. En cuanto llegaba a la vertical del despegue más o menos perdía la ascendencia y fui incapaz de subir más.
Traté de seguir subiendo yéndome hacia la cuerda pero sólamente encontré descendencias y perdí casi toda la altura que había ganado. Después de seguir peleando un rato por la zona del despegue esta vez más bajo que Pablo me fui hacia la campa en la que ya habían aterrizado José Luis y Álvaro. Volví a empujar poco al final y acabé otra vez de rodillas, parece que este tipo de aterrizaje se está convirtiendo en mi especialidad.
Después de la cervecita de rigor en La Iglesuela nos volvimos a Madrid. Otro día con muy buen ambiente y en el que los que vuelan de verdad disfrutaron mucho y subieron hasta los 3.000 m

martes, 6 de septiembre de 2011

Sábado 3 de septiembre de 2011. Pedro Bernardo

Vuelo 29
Unos días antes nos avisó Pablo García Abia de que en la Iglesuela estaban en fiestas y habían pedido a los pilotos que si podían aterrizar en la campa del pueblo el sábado 3 por la tarde, para dar más interés a una carrera popular que iban a celebrar ese día. Nos pareció una buena oportunidad para conocer la zona de Pedro Bernardo y volar allí por primera vez así que Álvaro Juan y yo nos apuntamos a ir.

Camino de Pedro Bernardo paramos en la Iglesuela para conocer la campa de aterrizaje por si sonase la flauta y fuésemos capaces de llegar allí, luego paramos a conocer la campa oficial y después llegamos a la gasolinera donde habíamos quedado con Pablo y donde también estaba Antonio con su familia.En cuanto apareció Álvaro nos subimos todos al despegue que estaba tomado por los parapentistas que tenían prueba de la liga centro. Afortunadamente no tardaron en despegar y nos dejaron espacio para montar, había un ambiente buenísimo y los pilotos locales estaban encantados de ver tantas alas en su despegue habitual. Me hizo especial ilusión conocer a Fernado en persona pues lo conocía a través de su blog, de hecho tras leer el suyo decidí empezar el mío.

En cuanto empecé a montar descubrí que había perdido un push-pin, pero tuve la gran suerte de que Antonio me dejó uno que tenía de sobra y me salvó el vuelo. El día estaba un poco raro, por el oeste estaba despejado y por el este cubierto teniendo el límite de nubes justo encima de nuestras cabezas, de hecho en algún momento chispeó un poco.Yo estaba un poco nervioso por el desconocimiento de la zona y porque siempre había oído hablar de lo duro de las condiciones en Pedro Bernardo, aunque algunos de los pilotos locales nos tranquilizaron y dijeron que eso no era más que una leyenda negra.



La verdad es que el sitio es precioso con un paisaje espectacular, pero si que el vuelo me pareció mucho más técnico que el que estoy acostumbrado en Arcones y las condiciones también más duras y eso que se suponía que el día sería flojito al estar gran parte del cielo cubierto.

Nada más despegar piqué con ganas pues no me fiaba mucho del despegue y en cuanto llegué a las zarzas del final de la rampa empecé a subir como un cañón. Luego me dirigí hacia el pueblo donde giré una térmica bastante rota y turbulenta en la que gané unos cien metros pero en la que fui incapaz de permanecer y acabó escupiéndome, después me fui acercando hacia la campa encontrando solo descendencias, excepto un cero que giré para tratar de alargar el vuelo.

En el aterrizaje ya había dos alas que me sirvieron de manga, había un buen viento del oeste y aterricé sin problemas aunque me sorprendió el gradiente final y no empujé lo suficiente. Poco después aterrizó Álvaro  y más tarde Juan que había conseguido mantenerse durante casi una hora y ganó bastante altura, eso si después de haber tenido un despegue “delicado”.

De los 25 pilotos que había en el despegue acabamos en la campa de Pedro Bernardo los novatillos de siempre excepto dos o tres pilotos locales, el resto (17 alas) aterrizaron en La Iglesuela. Después de recoger nos acercamos a La Iglesuela a tomar unas cervezas a las que estábamos invitados los pilotos y a disfrutar del ambientazo de vuelo que se respiraba, incluso montaron un ala antigua en una grúa para que los niños se colgaran ¡A ver si de alguna de estas surgen nuevos pilotos!

En definitiva un gran día (cagada aparte) por el buen ambiente y por conocer un sitio nuevo en un lugar muy bonito (una pena no haber ganado altura para poder ver Gredos, Galayos etc.) aunque como no vuele más a menudo me parece que lo de las cagadas va a ser la tónica habitual.


martes, 16 de agosto de 2011

Lunes 15 de agosto de 2011. Arcones

Vuelo 28

Llegamos Álvaro y yo sobre las 14:30 a Arcones y comimos algo antes de subir al despegue en el que se veían tres o cuatro alas montadas. Cuando llegamos arriba nos encontramos con Alberto, David, Alfredo y Fernando San Gregorio, además Eneko acababa de despegar. Nos dijeron que había estado muy flojo toda la mañana y que hasta ese momento no habían tenido oportunidad de despegar.



Mientras montábamos Eneko nos obsequió con un par de pasaditas y Fernando despegó también. Les costó ganar altura, tuvieron que remontar juntos en una térmica desde bastante abajo y luego se marcharon. Eneko nos dijo por la radio que el día estaba bastante guarro así que decidimos esperar.
Sobre las 5 se preparó para despegar Alfredo que tuvo que esperar bastante pues el viento estaba muy cruzado del oeste. Estuvo peleando por mantenerse bastante rato pero al final acabo dirigiéndose a la campa. Alberto decidió esperar a que subiera Fernando para dar un vuelo en tándem a Silvia y volar con ellos.
Yo también tuve que esperar un buen rato a que entrara una racha bien encarada, una vez en el aire estuve intentando mantenerme por la zona de las rocas y gané algo de altura sobre el despegue pero después decidí ir hacia el este a unas rocas que se ven en la cuerda rodeadas por el bosque pensando en encontrar alli alguna térmica, pero lo único que encontré fue una fuerte descendencia que me hizo perder mucha altura y me obligó a irme a la campa. La aproximación estuvo movidita y al final entré con el viento bastante cruzado lo que me hizo decidir en el último momento aterrizar con las ruedas pues me dio miedo que al empujar se me levantara un plano e hiciera el compás.
Fernando se pegó un buen vuelo de unas tres horas y David y Álvaro también lograron mantenerse en la ladera. David estaba haciendo su segundo vuelo con su nueva ala, una Laminar, y clavó el aterrizaje.

viernes, 5 de agosto de 2011

Lunes 1 de agosto de 2011. Arangoiti

Vuelo 27

Como este día Patxiku empezaba el cursillo intensivo, aprovechamos la mañana para dar un paseo por el pueblo y subimos a conocer los despegues de la Higa de Monreal.
Cuando volvió Patxiku estuvimos viendo la previsión meteo (el día estaba claramente de sur) hablamos con José y Ritxar y se apuntaron a subir a Arangoiti, también se apuntó Carles (un cursillista catalán que empezó ese día su cursillo) con su mujer y su hijo pequeño y así podrían bajarse la furgoneta de Patxiku.
Al acercarnos a Lumbier nos explicaron como debíamos hacer para llegar al aterrizaje de los hangares evitando el sotavento de la sierra y nos comentaron la situación de algunos aterrizajes alternativos.
Subimos al despegue sur inferior y allí nos mostraron la situación del aterrizaje de Yesa por si no nos aguantásemos en la ladera, la verdad es que no me apetecía demasiado aterrizar allí.
Ritxar fue el primero en despegar (tras abortar un primer intento) y ganó altura sin problemas, después despegó José y tras él lo hice yo. Me costó un poco nivelar los planos ( luego Patxiku me dijo que tenía el ala a pulso y que debería apoyarla más en los hombros) pero en cuanto lo conseguí despegué fácilmente. Desde el aire vi el despegue de Álvaro, un poco justo pues volvió a tirarse a la piscina.
El vuelo fue un verdadero disfrute, una termoladera perfecta, de una suavidad increíble y con un paisaje impresionante. Se subía por todos lados incluso en algunas térmicas suaves que se centraban sin dificultad.



Además estuvimos acompañados en todo momento tanto por los pilotos locales como por una gran cantidad de buitres. Por la radio nos fueron guiando lo que daba muchísima confianza, la pena es que a mi se me estropeó el micrófono y solo podía escuchar, no podía emitir. Recorrimos la ladera entera hasta el vértice geodésico y allí nos dimos la vuelta. Pudimos comprobar la gran diferencia de planeo de las calvas respecto a nuestras alas con palito, ellos iban y venían a su antojo mientras nosotros manteníamos el rumbo.
En el último tramo Ritxar me acompañó hasta el aterrizaje en el que había bastante viento y yo empujé demasiado acabando sentado en el suelo.
Fue unos de los vuelos que más he disfrutado hasta ahora, tanto por las condiciones del mismo vuelo como por la compañía y la espectacularidad del paisaje. Un final de lujo para un viaje que espero que podamos repetir muchas más veces.





jueves, 4 de agosto de 2011

Domingo 31 de julio de 2011. Arangoiti.


Como Patxiku no tuvo cursillo ese día salimos un poco antes hacia Arangoiti. En Lumbier volvimos a recoger a Jose y a Javi y esta vez se unieron también Alicia y Ritxar, en total subimos al despegue en la furgoneta de Patxiku ocho personas y siete alas.
Subimos la despegue de las antenas pues el viento no estaba muy claro, el viento meteo era norte pero por el sur soplaba viento térmico y la veleta cambiaba constantemente. Tras un rato de espera decidimos bajar al despegue norte inferior.
Mientras montábamos las alas el viento se puso definitivamente de norte con tendencia a cruzarse del oeste.
Cuando Jose y Ritxar se prepararon para despegar el viento ya estaba muy cruzado y tuvieron que esperar bastante a que llegase una racha bien encarada. Despegaron y ganaron altura rápidamente. Luego nos preparamos Álvaro y yo, pero en ese momento el veinto se puso definitivamente del oeste.Esperamos bastante tiempo, a mi se me hizo eterno, y en la espera Javi decidió acarrear su ala ayudado por Alicia hasta el despegue oeste. Poco después Álvaro seguía el mismo camino ayudado por Patxiku y yo me quedé solo en el despegue norte (no me apetecía nada la caminata con el ala a cuestas) confiando en que una buena racha me permitiera despegar, pero no hubo manera.
Al rato volvió Patxiku y me dijo que Javi y Álvaro habían podido despegar aunque Álvaro acabó tirándose a la piscina. Volvimos a hacer un intento de despegue pero la cosa sequía muy cruzada

así que le dije a Patxiku que despegara él pues luego tenía que volver a subir para dar un vuelo en tándem. Después de despegar Patxiku ( con viento bastante cruzado) Alicia decidió desmontar y yo esperé un poco más hasta que decidí desmontar también, paré de desmontar un par de veces que el viento amagó con encararse pero solo fueron eso, amagos. Al poco de cerrar la funda de mi ala si que empezó a encararse el viento de verdad, Murphy no falla. Mientras tanto para colmo oíamos por la radio que estaban disfrutando de una buen laderón.

Un poco después volvieron Edurne y Patxiku con sus pasajeros para el vuelo tándem, y pudieron despegar con un viento bien encarado esta vez aunque ya bastante flojito.