domingo, 7 de septiembre de 2014

Viernes 5 de septiembre de 2014. Arcones

Vuelo 71.

Fui con el Procu y Ana y llegamos un poco tarde pues nos pilló la salida de viernes de Madrid.

En el despegue ya estaban listos Javi, Rafa, Marcos Cueje, Fernado San Gregorio y su hijo. Las condiciones eran típicas de vuelo de tarde en Arcones y presagiaban una ladera disfrutona. 

Nada más despegar ya puede confirmar los presagios, el día estaba muy suave y la ladera aunque justita, funcionaba bien, no se cogía altura pero te mantenías sin problemas, estuve por las rocas esperando a que despegase el Procu y en cuanto lo hizo nos marchamos juntos hacia la muela de Navafría. La verdad es que se disfruta mucho más volando en compañía de otros pilotos y hace el vuelo más ameno y bonito.



Como el día estaba muy suave y fácil lo aproveché para practicar con la tensión metida a tope todo el rato, probando distintos giros y velocidades. 

Noté muchísimo al volar en grupo, tanto siguiendo al Procu como a Blay, la diferencia de planeo y velocidad de mi Sport 2 respecto a la Discus o la T2. Estuve un buen rato disfrutando volando junto a Blay, que me dio varias pasaditas y nos regaló algún looping.

Alargué el vuelo hasta la puesta de sol y entonces me fui a aterrizar. El aterrizaje fue un autentico desastre aunque afortunadamente sin consecuencias (excepto mi orgullo roto y algo de aluminio por reponer) y me sirvió para aprender de los claros errores que cometí, error claro de aproximación, algo que ne dolió especialmente pues creo que es la faceta del vuelo que siempre se me ha dado mejor y con la que mas cómodo me he sentido siempre.

Al pasar con altura sobre la campa vi que el viento estaba ya catabático, aunque muy flojo, así que continué hasta el pueblo para perder altura y aterrizar directamente a la vuelta. Mi primer error grave fue cambiar este plan en el último momento, podía haber entrado tal cual venía en la campa como tenía planeado, pero decidí hacer un último giro para tratar de aterrizar más cerca del camino por comodidad. Mi segundo error grave fue que olvidé quitar la tensión con lo que ese giro se alargó más de lo debido y acabé perdiendo mucha altura y desviado de la ruta prevista. Finalmente tuve que enfilar a un agujero que bastante estrecho que quedaba entre el ala del Procu y la portería, y pensé que lo conseguiría, pero desgraciadamente no fue así y el plano derecho acabó chocando con el poste de la portería. 

Resultado final, el extremo del borde de ataque derecho, dos sables y un montante rotos. Afortunadamente yo no me hice ni un rasguño y el ala del Procu también resulto ilesa.

Quiero aprovechar para agradecer otra vez al Procu y a Blay la ayuda que me prestaron para desmontar el ala pues ya se estaba haciendo de noche y sin su colaboración y teniendo en cuenta el estado que estaba el ala habría tardado el doble en terminar de recoger.


jueves, 28 de agosto de 2014

Miércoles 27 de agosto de 2014. Arcones

Vuelo 70

Algo más de una hora de vuelo térmico sin más historias que una muy buena compañía. Subimos Luis, Carlos (Parapen), Carlos Crespo, Alfredo, Procu, Pablo y yo y un poco más tarde subió Sandra.

Buen despegue desde la zona de arriba, despegue este que nunca me ha gustado, y buen aterrizaje.



domingo, 10 de agosto de 2014

Viernes 8 de agosto de 2014. Piedrahita

Vuelo 69.

El día no prometía mucho, había una capa de cirros que impedían una buena insolación del valle. Morini y Armando decidieron no subir así que al final nos subimos al despegue Pablo, Javi (Yunquera), Carlos Lucas, Ana y yo. Mientras subíamos vimos algún parapente despegar y bajar muy rápido.



Descargamos las alas y empezamos a montar, yo sin mucha convicción. Había un grupo de parapentistas ingleses que empezaron a recoger y se marcharon pues Steve Ham les había dicho que estaba muy turbulento.

Al final tras muchas dudas decidí montar, estando ya allí mejor bajar volando que en coche. Tuvimos que esperar un rato a una buena racha encarada pues el viento estaba muy cruzado de la izquierda. Me mentalicé para hacer un buen despegue, no como el desastroso del día anterior, y lo conseguí.



El vuelo no tuvo misterio fue casi un planeo, bastante movidito, directo a la escombrera excepto por una térmica intermedia con la que me puse a 2.400 m.

Aterrizamos Carlos Pablo y yo en la escombrera y Javi aterrizó en Villafranca, en la misma campa en la que había tomado yo el día anterior.

Aunque el vuelo fue muy corto me quedé con muy buen sabor de boca por el simple hecho de haber volado (después de las dudas iniciales) y por haber hecho un buen despegue y un buen aterrizaje.