"Cuando alguien, viendo la hermosura de este mundo y acordándose de la verdadera, toma alas y, una vez alado, deseando emprender el vuelo y no pudiendo, dirige sus miradas hacia arriba, como un pájaro, y descuida las cosas de esta tierra, se le acusa de estar loco"

Platón

miércoles, 4 de marzo de 2015

Domingo 1 de marzo de 2015. La Muela de Alarilla


Vuelos 80 y 81

Le estoy empezando a coger el gustillo a estos vueletes invernales en la Muela, en estos dos primeros meses de 2015 ya he hecho más de la mitad de vuelos que hice en todo el año anterior gracias a estos buenos días que hemos tenido la suerte de disfrutar en Alarilla.

La verdad es que la Muela es el sitio perfecto para practicar aterrizajes y despegues en invierno, la pena es el exceso de tráfico de parapentes que suele echar para atrás a la hora de hacer más vuelos, pero en días con viento fuerte y poco parapente el sitio es perfecto.

Dos vueletes de media hora más o menos con un aterrizaje malo y otro bueno. Un lujo de ambiente de vuelo, nos juntamos casi 20 alas, y la única pega del percance de Alfredo aterrizando.


domingo, 22 de febrero de 2015

Viernes 20 de febrero de 2014. La Muela de Alarilla

Vuelos 78 y 79

Otro divertido viernes de vuelos en la Muela.

Uno de esos días que hace que aumente más, si es posible, mi pasión por el vuelo libre; y no por haber realizado un gran vuelo, de hecho solo hice un par de vuelos más bien cortitos, sino por una acumulación de sensaciones y vivencias que hacen que el vuelo en sí sea lo de menos.

Por poner un ejemplo de una de esas sensaciones, una clara muestra del tipo de buena gente que habita este mundo del ala delta: Estaba terminando de montar con Valín cuando él se preparó para despegar no sin antes preguntarme si quería que esperase un poco para ayudarme a mi en el despegue, le dije que no hacía falta y que despegará tranquilo que luego lo haría yo cuando terminase de montar. Pues bien, cuando estaba listo y acercándome a la rampa, apareció de la nada para coger los cables delanteros y echarme una mano. ¡Había aterrizado exclusivamente para ayudarme! ¡Que tío más grande! ¡Chapeau maestro!




Este tipo de situaciones o parecidas las he vivido prácticamente cada vez que he ido a volar y como decía son las que hacen que vuelva a casa feliz como una perdiz, incluso a lo mejor sin haber volado ese día, pero si además el día se presenta, como fue en este caso, con viento laminar y lo suficientemente fuerte para que no hubiera parapentes y con la compañía de seis o siete alas más, entonces la dicha no puede ser mayor.

domingo, 15 de febrero de 2015

Viernes 13 de febrero de 2015. La muela de Alarilla

Vuelo 77

Bonito día en la Muela con unas buenas condiciones de ladera, muy suaves y laminares, pero que desgraciadamente no pude disfrutar como me hubiera gustado debido al intenso tráfico de parapentes, un vuelo cortito peleando entre tanto trapo por no irme abajo y en seguida aterricé arriba.

Lo mejor la compañía de Pablo, Antonio Letón y Carlos (Parapen).