"Cuando alguien, viendo la hermosura de este mundo y acordándose de la verdadera, toma alas y, una vez alado, deseando emprender el vuelo y no pudiendo, dirige sus miradas hacia arriba como un pájaro y descuida las cosas de esta tierra, se le acusa de estar loco"

Platón
Mostrando entradas con la etiqueta vuelo libre; Hang Gliding. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vuelo libre; Hang Gliding. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de agosto de 2013

Viernes 23 de agosto de 2013. Arcones

Vuelo 54

Un día sin mucha historia. Fui tarde con Rafa y la cosa acabó en un descenso cual piedra directo al aterrizaje, no me pitó el vario ni una sola vez en todo el vuelo; eso si con unos buenos despegue y aterrizaje, así que me volví contento.




Ademas me hizo mucha ilusión el volver a ver volando en delta después de casi un año a Pablo (el físico).


lunes, 3 de agosto de 2009

Sabado 1 y domingo 2 de agosto de 2009. La Muela y Arcones

Vuelo 6

A principios de semana contactó conmigo Álvaro, un piloto que hizo el cursillo con Jesús Villa y que sigue este blog habitualmente, (juas, parece que hay alguien que lee este bodrio) me dijo que podía volar el fin de semana y quedamos en hacerlo si hubiera condiciones. También hablé con Juan que aunque estaba en Galicia iba a venir el viernes a una entrevista de trabajo y se quedaría para intentar volar el fin de semana.

Decidimos ir a Arcones pues la previsión era buena para los dos días, pero el sábado mientras bajaba hacia Madrid desde Villalba, vi que estaban apareciendo unos fuertes desarrollos en la sierra y algunas tormentas, así que llamé a Álvaro y cambiamos de planes sobre la marcha y nos fuimos a La Muela.

En la muela nos encontramos con viento del oeste de entre 25 y 30 km/h así que empezamos a montar las alas pero inmediatamente subió la intensidad del viento con rachas de 50 Km/h hasta el punto que a mi me fue imposible montar el ala en esas condiciones. Juan y Álvaro montaron sus Synairgies en el suelo quedando a falta únicamente de levantarlas cuando las condiciones mejorasen.

Hacia las 8:45 amainó un poco el viento, Álvaro levantó su ala y se preparó para despegar mientras yo le ayudaba en los cables, despegó sin problemas y se enganchó a la ladera rápidamente, a continuación ayudé a despegar a Juan que también consiguió mantenerse en la ladera, era la primera vez que lo lograba.

Me puse a montar mi ala y al poco vi que Juan entraba a aterrizar arriba, comenzó a bajar bastante vertical pues había viento fuerte hasta que a unos 10 metros del suelo, seguramente debido al gradiente, empezó a bajar mu rápido, en ese momento en vez de picar para ganar velocidad horizontal cometió el error de empujar dejando el ala frita y cayendo sobre el plano izquierdo, el viento además le volteo el ala quedando patas arriba. Fui corriendo para ver como estaba y ayudarle a levantarse, afortunadamente no se hizo nada, únicamente dobló un montante, pero lo dobló tanto que nos fue imposible desmontar el triangulo y tuvimos que volver con él montado fuera de la funda del ala.

Tras ayudar a Juan vi que ya no me iba a dar tiempo a volar pues el sol se estaba poniendo y me iba a quedar sin luz, en ese momento entró a aterrizar Álvaro y aproveché para grabar el aterrizaje, también se fue bastante atrás pero acabó aterrizando sin problemas.



Después de desmontar las alas, ya muy tarde como siempre, quedamos en ir al día siguiente a Arcones, yo me llevé a Villalba mi ala y la de Álvaro y Juan y Álvaro se volvieron a Madrid con el ala de Juan para que este intentara sustituir el montante doblado por la mañana, pero cuando llegué a Villalba me di cuenta de que Juan se había dejado sus montantes de repuesto en mi coche.

El domingo la predicción daba 11km/h del NO en Arcones, perfecto.

Quedamos en el aterrizaje a las 16,30h pues Juan tenía que emplear la mañana en desmontar el triangulo de su ala, después tendría que sustituir el montante doblado una vez que llegase a Arcones.

Llegue el primero y en el aterrizaje estuve hablando con Piro, un piloto de Villalba que llevaba seis años sin volar y que estaba retomando otra vez los vuelos, nos dimos los teléfonos y quedamos en llamarnos cuando fuésemos a volar.

En el despegue se veía algún ala y varios parapentes, cuando llegamos arriba las condiciones parecían buenas, unos 20km/h del NO. Mientras montábamos el viento cambió varias veces siempre aflojando su intensidad.

Juan no pudo montar su ala pues los montantes que tenía eran de distinto diámetro así que tuvo que volver a plegar y bajarse en coche un poco desanimado.

Álvaro montó el primero y despegó sin problemas, aunque tuvo algún meneillo por algo de turbulencia nada más despegar, mientras parecía que ganaba altura rápidamente me volví a seguir montando mi ala y en ese momento oí el silbido de un ala cerca, me di la vuelta y vi que era Álvaro que venía directo hacía la ladera, yo no entendía nada, incluso llevaba un pié fuera del arnés, afortunadamente al final consiguió girar y separarse de la ladera, después me contó que se le descontroló el ala y que se fue contra la pendiente, supongo que llevaría el ala demasiado frita.

Terminé de montar y me dispuse a despegar justo cuando unos parapentes habían desplegado delante de mi y llevaban un par de intentos de despegue fallidos pues el viento en ese momento había aflojado bastante. Uno de ellos me preguntó que si iba a salir yo y le dije que si, así que se aparto un poco y me dejó sitio para el despegue. Con la primera racha que entró empecé a correr y tras cuatro o cinco pasos estaba en el aire, enseguida me di cuenta de que había despegado en un ciclo muy flojo pues estaba perdiendo bastante altura, me fui hacia Navafría pero la ladera no funcionaba, tras perder 100m de altura decidí salirme fuera y al rato comenzó a pitar el vario y fui girando una térmica débil pero que me hizo recuperar la altura del despegue. Me quedé un rato por la zona del despegue, pero la cosa seguía muy floja, térmicas rotas y débiles.



Seguí así durante un rato sin pasar nunca de los 90m sobre el despegue. Al rato entré en una descendencia muy fuerte -3m/s que me hizo perder bastante altura y me fui al aterrizaje, llegué con altura de sobra y decidí hacer la aproximación aeronáutica pues siempre hago la aproximación a base de ochos. En el tramo final entré con mucha velocidad por lo que el ala planeó bastante. Acabé empujando un poco pronto así que el ala subió unos dos metros, mantuve el ala empujada y parachutó sin problemas tocando primero la quilla (lo que hizo que se soltara la batería de la cámara de vídeo) pero no sufrió ningún daño.

No fue un gran vuelo, 30 min, pero disfruté mucho del día y sobre todo me gusto mucho la aproximación y el aterrizaje que hice.




martes, 7 de octubre de 2008

2º Intento

A principios de septiembre me llama Iñigo para decirme que ha quedado con Pablo en Arcones, así que me apunto y nos vamos para allí.

Llegamos al despegue sobre las seis y media de la tarde, las condiciones son muy buenas, unos 20km/h del norte, pero según vamos montando las alas el viento empieza a amainar hasta desaparecer cuando estamos listos para despegar.

Mientras montamos las alas aparece por allí una familia que quiere volar unas cometas con sus hijos pero ante la falta de viento se quedan a esperar vernos despegar, y les pedimos que si nos pueden bajar el coche a lo que acceden encantados.

Estuvimos esperando a que apareciera alguna racha, pero nada, el viento no quiere soplar, y lo que es peor entran ligeras rachas de viento en cola. Así estuvimos hasta que empezó a ponerse el sol, momento en el que Iñigo decidió despegar para lo que tuvo que pegarse una buena carrera, al rato despegó Pablo con una carrera más larga aún. Yo me quedé dudando pues no lo tenía claro, no me apetecía despegar sin viento pero tampoco me apetecía ponerme a desmontar arriba así que tras pensármelo un rato decido despegar... craso error.

Empiezo a correr con decisión, corro más y más y más, el ala empieza a flotar un poco pero aún no vuela, sigo corriendo y las piernas empiezan a no dar más de si y aquello que aún no vuela, noto una ligera presión hacia arriba en el arnés y como no puedo correr más me tiro a la piscina... parece que lo he conseguido... pero no, estoy "volando" con la barra de control a un palmo del suelo y sin velocidad suficiente, justo en el momento en que me acerco al cambio fuerte de pendiente del despegue, lo que podría ser mi salvación, toco con la barra de control en el suelo... bofetón importante, afortunadamente estoy rápido y me suelto de los montantes, basculo a través del triángulo y pego con el casco en el suelo pivotando sobre la cabeza mientras el ala pivota sobre el morro.

Estoy sobre el ala y parece que no me he hecho nada, solo me duele el cuello, en ese momento aparecen corriendo algunos de los espectadores y me ayudan a dar la vuelta ala y subirla al despegue. Parece que el ala tampoco tiene desperfectos, aunque la próxima vez que vaya a volar tendré que revisarla a fondo. Lo que si se ha desintegrado es la sonda del variómetro, bueno ¡que todo sea eso! Llamo a Iñigo y Pablo por la radio para avisarles de lo que ha pasado y de que van a tener que esperar a que desmonte y baje a buscarlos. Menos mal que la familia que iba a bajar el coche se quedó a echarme una mano para desmontar y subir el ala al coche, la verdad es que se llevaron un susto casi mayor que el mío. Me dijeron que cuando empecé a correr entró una racha de viento en cola, no se lo que pasó exactamente pero lo que si se es que no debí despegar pues no lo tenía claro.

De vuelta a Madrid, mientras conducía Iñigo, comenzó a dolerme el tobillo derecho bastante, aunque ya habían pasado tres horas desde el despegue frustrado. Al llegar a Madrid decidimos ir a urgencias y me diagnostican un esquince de tobillo... tres semanas en el dique seco.

Ahora ya estoy recuperado y deseando que se den las condiciones para volver a volar, a ver si a la tercera va la vencida y estreno mi nuevo equipo de una vez y disfruto de él en condiciones.