Vuelo 66.
Subimos sobre las tres y media de la tarde Juan, Carlos Lucas, Juanlu, el Procu, Valdemar (un piloto polaco al que había conocido como un mes antes en La Muela) y yo.

Estuve por la ladera desde el despegue a Navafría casi todo el rato hasta que me aburrí y me salí al valle hacia Matabuena pero en el valle no trinque nada así que acabé enfilando a la campa.
Una horita de vuelo movido, hasta la media hora de vuelo no empecé a relajarme y disfrutar, hacía mucho que no volaba en condiciones de térmica dura y lo noté mucho. En el aterrizaje me quedé mirando a suelo con el consiguiente barrigazo.
Juan tardó un poco más en despegar y encontró unas condiciones un poco mejores así que se pegó dos horitas de vuelo, una muy buena toma de contacto con su nueva ala. En la aproximación se quedó un poco corto y tuvo un percance con un enebro que afortunadamente se solventó con sólo un par de montantes rotos.